La entrega sustancial de Zebra, realizada el 2 de diciembre, representó un momento importante para Ápice después de un proceso constructivo que implicó coordinación, seguimiento y atención constante en cada etapa del proyecto. Más que una fecha de cierre, este acontecimiento marcó el resultado de un trabajo desarrollado con compromiso y cercanía, en el que cada avance fue parte de una meta compartida.
Durante este momento, el equipo de Ápice compartió un espacio con Cristian Galván, gerente de la planta, quien estuvo presente a lo largo de todo el proceso constructivo de las oficinas. Su participación y acompañamiento durante el desarrollo del proyecto dieron mayor valor a esta entrega, que simboliza no solo la conclusión de una obra, sino también la consolidación de una relación profesional construida sobre la confianza, la comunicación y el trabajo conjunto.